Año 2022
Medidas: 81 x 65 cm / 32 x 26 in
Técnica: Óleo sobre lienzo
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Pertenece a la serie “UNA CAMA, UN SUEÑO”
Este cuadro ha sido pintado durante un total de 20 horas, de las cuales 17 han sido con la modelo posando para mí.
Mi habitación propia es mi forma de “parafrasear “con una imagen a Virginia Woolf: todas las mujeres necesitamos una habitación propia, no importa cómo sea ni dónde esté, pero un espacio, un santuario, solo nuestro (valiendo incluso un armario/cama plegable). Además de ser una oda a la adolescencia, época en la que la necesidad de un espacio privado, además de una demanda se convierte en una forma de autoafirmación.
Igualmente, en la obra encontramos algunos elementos que hacen alusión a la transformación, al cambio de etapa y a un camino por recorrer, como el cuaderno vacío: una vida por delante en la que empezar a llenar páginas y una cabecera llena de restos de una infancia de la que aún queda la magia de los unicornios compartiendo espacio con la aparición de corazones enamorados, moda, ídolos, aventuras con las amigas…. El tránsito del edredón de animalitos de colores al negro de los calcetines, el Smartphone indispensable y el lápiz que no sabe qué camino tomar: ¿dibujar o escribir? Mientras tanto, descansa entre los dedos como si de un cigarro se tratara, experimentación y riesgo. El principio del fin de la inocencia podría haber sido otro título para esta obra.
Mi habitación propia es ese momento en el que una busca su propia identidad, su propio camino y espacio en el mundo a través de cualquier muestra de autoidentidad e intimidad.














